Registrar una marca en INAPI no es un trámite que quede protegido para siempre sin hacer nada más. Desde la modernización de la Ley de Propiedad Industrial (Ley 21.355, vigente desde el 9 de mayo de 2022), existe la caducidad por falta de uso: si tu marca no se usa de forma real y efectiva en Chile durante cinco años, cualquiera con interés legítimo puede pedir que se declare caducada, total o parcialmente.
Qué dice la ley
La regla está en el artículo 27 bis A de la Ley de Propiedad Industrial. En lo esencial:
- Plazo de cinco años. Procede la caducidad cuando, desde la concesión del registro, la marca no ha tenido uso real y efectivo en Chile durante ese período.
- También aplica si el uso se interrumpe. Si la marca se usó y luego dejó de usarse durante cinco años consecutivos, el resultado es el mismo.
- Caducidad total o parcial. Puede afectar todo el registro o solo algunos de los productos y servicios de tus clases Niza. Por eso registrar en clases que no usas es un riesgo concreto.
- No es automática. INAPI no la declara de oficio: alguien con interés legítimo (por ejemplo, un competidor que quiere usar el mismo nombre) tiene que presentar la solicitud.
Desde cuándo aplica para marcas antiguas
Aquí hay un matiz que confunde mucho a quienes ya tienen registros: el régimen transitorio. Para marcas registradas antes de la reforma, el plazo de cinco años comienza a contarse desde la primera renovación posterior a la entrada en vigor de la ley. En la práctica, las primeras solicitudes de caducidad podrían presentarse a partir de mayo de 2027, y las marcas registradas después de la reforma ya están bajo la regla completa.
Si tu marca tiene varios años, no significa que estés en riesgo hoy, pero sí conviene empezar a documentar su uso desde ahora.
Qué cuenta como uso real
La ley exige uso real y efectivo, no solo una intención o un registro en un cajón. Lo que suele servir como evidencia:
- Facturas o boletas de venta con la marca en productos o servicios efectivamente comercializados en Chile.
- Publicidad real: avisos, redes sociales, sitio web, catálogos, con fechas verificables.
- Etiquetas, envases o material de venta donde aparezca la marca tal como está registrada.
- Contratos con clientes que usen el nombre en la prestación del servicio.
Lo que normalmente no basta: tener el dominio comprado, un perfil en redes sin actividad, o un registro guardado sin ventas.
Cómo protegerte
- Registra solo las clases que vas a usar. Es más barato que pagar después por una clase que no ocupas, y reduce tu exposición a una caducidad parcial.
- Guarda evidencia de uso desde el primer día. Una carpeta con facturas, capturas de publicidad y fotos de envases por año te ahorra mucho si alguien pide la caducidad.
- Si dejas de usar una clase, decide a tiempo. Mantener un registro en una clase abandonada es una invitación a que alguien lo impugne.
- Si te llega una solicitud de caducidad, tienes que responder con evidencia dentro del plazo. Es un procedimiento contencioso y conviene un abogado especializado.
Antes de registrar
Si estás por registrar una marca, la caducidad es una razón más para elegir bien tus clases desde el inicio. Puedes revisar en qué clases encaja tu negocio con la calculadora de costos de registro y la guía cómo elegir las clases Niza. Y antes de presentar, verifica si el nombre está libre con el buscador gratis de MarcaID.
Este artículo es informativo y no reemplaza la asesoría de un abogado especializado en propiedad industrial. El régimen transitorio tiene matices según la fecha de registro de cada marca; revisa tu caso específico con un profesional.
Fuentes consultadas: Ecija, "Marcas sin uso: comienza una nueva etapa para los registros marcarios en Chile" y AZ, "A tres años de la ley corta: qué pasa con la caducidad de marcas por falta de uso".